A. Izquierdo

CamPro

Recalibra el proyectil en matriz de carburo después de cobrearlo, no antes: el rayado no corta la capa y el cañón no coge plomo.

Historia

Cobre primero, calibre después

CamPro empezó en 1995, en un taller artesanal de Quebec, haciendo lo mismo que hace hoy: proyectiles cobreados. La empresa familiar que la explota compró las instalaciones en 2007 y se puso a rehacerlas —equipo, utillaje y procesos— con una producción que entonces era de 500.000 puntas al año. En 2009 montó el sistema de control de calidad; en 2010 pasó todas las matrices a carburo; en 2011 empezó a estampar sus propios núcleos a partir de hilo de plomo extruido, y en 2013 se compró una fundición para hacerse las aleaciones. En 2024 declaró 125 millones de puntas al año: doscientas cincuenta veces la cifra de 2007.

Lo que la casa presenta como su diferencia no está en el cobre, sino en el orden de las operaciones. El proyectil se cobrea por vía electrolítica y después se recalibra entero en matriz de carburo, ya con la capa puesta. De ahí salen la concentricidad y el paralelismo que reivindica, y de ahí sale también que el rayado del cañón no llegue a cortar el cobre hasta el plomo. El espesor no es fijo: la casa publica 0,008″ (203 µm) y dice que lo ajusta según el calibre y el uso. El núcleo sí es siempre el mismo, 98 % de plomo y 2 % de antimonio, y cada lote pasa por las manos y la vista de al menos cinco personas antes de salir.

La consecuencia práctica la cuenta el propio fabricante: el cañón no coge plomo, no se desprenden partículas —lo que las hace utilizables con compensador—, no hay emisiones de plomo, no hace falta engrasar la punta, se pueden montar cargas magnum y valen las tablas de recarga de punta encamisada, sin tabla aparte.

A Europa llegaron en 2016, empezando por Francia, y en 2020 abrieron centro de distribución en Bélgica. Desde 2019 son socios de la IPSC y su logotipo va impreso en todos los envases; en 2024 sacaron sus primeras puntas de caza para avancarga. De su catálogo entra aquí sobre todo arma corta, y una pareja de encamisadas de rifle.

Corte de un proyectil cobreado: la capa de cobre sobre el núcleo de plomo. Material del fabricante.

Familias de producto

Lo que distribuimos

Agrupadas por el perfil de la ojiva, que es lo que de verdad las distingue. Dentro de cada perfil van los diámetros y pesos que entran en España, nombrados como los nombra CamPro.

Cobreadas para arma corta

De .312 a .452. Todas comparten el mismo cobreado electrolítico sobre núcleo de 98 % de plomo y 2 % de antimonio; lo que cambia es el diámetro, el peso y la forma de la ojiva.

Encamisadas para rifle

Lo único de rifle de la casa, y encamisado de verdad —camisa metálica, no cobreado— con culote de barco y garganta de engarce.

  • Encamisada de culote de barco (FMJ SBT)

    Encamisada de culote de barco (FMJ SBT)

    Camisa completa y culote troncocónico, que es lo que sostiene el coeficiente balístico a distancia. La de .308 y 147 grains da G1 0,437 y G7 0,237, con densidad seccional de 0,221; la de .224 y 55 grains, G1 0,246 y G7 0,133. Son las únicas puntas de la marca que aquí no van cobreadas.

CamPro en la tienda

El catálogo completo.

CamPro · A. IZQUIERDO S.L.