A. Izquierdo

Starline

Recuece el latón entre cada estirado y mecaniza su propio utillaje para el pistón y el oído. De ahí sale una vaina que aguanta recargas.

Vainas de arma larga nuevas y sin cebar. Material del fabricante.

Historia

Tres hombres de Sierra Bullets y una nave alquilada

La idea salió de una conversación en un partido de béisbol, a mediados de los setenta. Robert Hayden acababa de entrar como director general de Sierra Bullets —otra de las marcas que distribuimos— y Frank Snow, dueño anterior de Sierra, se había hecho amigo suyo durante el traspaso. Aquella noche decidieron meterse en el negocio de la vaina. Sumaron a Paul Knepp, matricero de Sierra, compraron maquinaria militar de saldo y la metieron en una nave de chapa alquilada en Covina, California. Starline Brass se constituyó en 1976: Snow ponía las máquinas, Knepp el utillaje y Hayden las ventas.

La primera vaina que salió de allí fue la .38 Special; después llegaron la .45 ACP y la 10 mm Auto. Durante años la casa no vendió con su nombre: estampaba culotes por encargo para Remington, Winchester, Federal y Midway Arms. El giro llegó con el contrato del FBI para la 10 mm que ganó Federal, cuando Starline pasó a fabricar 750.000 vainas al mes solo para atenderlo.

Hayden vio entonces dónde estaba el hueco. Pelear la 9 mm contra fábricas que la hacen por millones no tenía sentido; hacer los cartuchos que no hacía nadie, sí. La casa se propuso fabricar cuantos calibres distintos pudiera —pasaron de setenta y cinco— y a principios de los ochenta estampó su propia estrella y empezó a vender directamente. De esa decisión viene que hoy se pueda recargar un .38 Short Colt, un 7,65 French Long o el 9 mm Largo de un Star o de una Astra.

En 1992 se mudó a Sedalia, Missouri, para ampliar la fábrica y escapar del clima industrial de California. Sigue siendo una empresa familiar, con Robert Hayden Jr. al frente.

El sello de la casa. Starline empezó a estampar su propia estrella a principios de los ochenta, cuando dejó de fabricar solo por encargo. Material del fabricante.

Familias de producto

Lo que distribuimos

Agrupado por el arma a la que sirve. Todo es vaina nueva, sin cebar y en paquete de cien: lo único que cambia de una a otra es el cartucho y, en algunas, el acabado en níquel.

Arma corta

Es la mitad de la casa por la que empezó todo: la primera vaina de Starline fue una .38 Special.

Arma larga

Del .243 Winchester al .45-70 Government, con el sello de la casa en el culote.

  • Caza y precisión

    Caza y precisión

    En vaina de cuello estrangulado, Starline recomienda recalibrar solo el cuello o pasar el expansor y chaflanar la boca por dentro y por fuera antes de cargar: el expansor arrastra de paso el inhibidor de corrosión del interior del cuello y deja la boca redonda. La .308 Win. lleva pistón large rifle; la versión de pistón small rifle es la .308 Match, que no traemos.

  • Plataforma AR-15

    Plataforma AR-15

    La .300 Blackout sale de una 5,56 × 45 acortada y estrangulada a calibre .30, y lleva pistón small rifle: en un AR-15 se pasa de una a otra cambiando solo el cañón. Nació para trabajar a velocidad subsónica, y hoy se fabrican también rifles de cerrojo y de un solo tiro en ese calibre.

  • Gran calibre y cartuchos clásicos

    Gran calibre y cartuchos clásicos

    La .45-70 de Starline se fabrica dura a propósito y está probada a presiones altas, las de las cargas de caza con pólvora sin humo en armas que las admitan. Con pólvora negra la presión es menor y el propio fabricante advierte de que puede hacer falta recocer la boca para que la vaina selle la recámara.

Starline en la tienda

El catálogo completo.

Starline · A. IZQUIERDO S.L.